
Tienes el hábito cotidiano de correr, porque no crees que, en el presente, sea posible la felicidad.
Pero lo cierto es que ése es un hábito heredado de tus antepasados, de tus padres. Y, como la felicidad te parece imposible de alcanzar aquí y ahora, la buscas en un futuro distante. La práctica consiste en renunciar al hábito de correr.
Recuerda las palabras del Buda: «El pasado ya no existe y el futuro todavía no está aquí».
El único momento en el que puedes estar completamente vivo/a es el momento presente. Así que el momento presente es el destino, el punto de llegada. Cada vez, pues, que inspiras y das un paso, llegas al momento presente. «Inspirando, llego. Exhalando, llego.»
La dirección de los budas y bodhisattvas es “aquí y ahora”. Ésta es la única dirección en que se encuentra la felicidad, la única dirección de la vida.
El Buda dijo que «la vida sólo es accesible en el momento presente». La vida, con todas sus maravillas, sólo es accesible ahora. Por ello tenemos que aprender a regresar al momento presente.
Cuando te sientas en el cojín de meditación, estás asentándote en el momento presente. Y, en ese momento, conectas profundamente con la vida. Y lo mismo haces también durante el paseo meditativo. Cada paso que das, te acerca a tu verdadero hogar, al hogar de tus ancestros espirituales, al momento presente. Sólo entonces son posibles la vida, la paz, la alegría, la felicidad y el bienestar.
También puedes practicar “estoy aquí” mientras comes. Para comer de verdad tienes que hacerlo en el aquí y ahora. Y, a través de la comida, estarás aquí y ahora con las personas que compartan tu mesa. Cuando masticamos, debemos estar aquí con lo que comemos. Sólo entonces podrás estar profundamente en contacto con el alimento, que es un regalo de la tierra y del cielo.
Fuente: Estás aquí la magia del momento presente – Thich Nhat Hanh.

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